Nota escrita por: Gabriel Alejandro Aguilar González
En una experiencia teatral única,
el escenario del Teatro de los títeres cobró vida con la obra "Los Sueños
del Sapo". Esta producción surrealista de teatro de sombras comienza con
una pintura estática de un hombre en traje y sombrero de bombín, cuyo despertar
después de décadas desencadena una aventura inolvidable.
El protagonista, representado inicialmente como una figura pintada, descubre un mundo más allá de la superficie de su propia imagen. Al remover una manzana que cubre su rostro, revela un paisaje oculto y un anhelo por explorar lo desconocido. Este acto simboliza la búsqueda de libertad y autodescubrimiento que experimenta el protagonista en ese momento de la historia.
A través del uso de un
retroproyector, el personaje comienza a construir mundos imaginarios y a
transformarse en diferentes formas. Sin embargo, cuanto más intenta escapar de
su verdadera apariencia, más insatisfecho se siente. Es un reflejo de la lucha
interna por la aceptación y la identidad.
El punto culminante de la obra llega cuando un niño en la audiencia sugiere al personaje que se imagine a sí mismo. Esta revelación lleva al protagonista a abrazar su verdadera esencia y a liberarse de las restricciones autoimpuestas. Se despide alegremente de la escena, transformándose en lo que siempre ha deseado ser un ser libre.
"Los Sueños del Sapo" trasciende las fronteras del teatro convencional para explorar temas universales de libertad, autodescubrimiento y creatividad. La obra invita al espectador a reflexionar sobre la naturaleza del arte y su capacidad para liberar las limitaciones impuestas por la mente humana.
Créditos
Dirección: Lorenzo Portillo Armendáriz
Producción: David Aarón Estrada
Actores Principales:
Deivid Uriel Viveros





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